Claves

  • El objetivo es detectar la osteoporosis de forma precoz para prevenir fracturas
  • Existen criterios densitométricos, clínicos, radiológicos y de laboratorio
  • En Atención primaria el diagnóstico es oportunista

En qué se basa el diagnóstico de la osteoporosis

Contexto y objetivo

Pongámonos primero en situación.

La osteoporosis es una enfermedad en la que disminuye la resistencia ósea. Los huesos tienen menor densidad mineral y una microarquitectura alterada. Eso hace que sean más débiles y propensos a sufrir una fractura por fragilidad1,2,3.

Una fractura por fragilidad es aquella que ocurre tras una caída desde una altura igual o inferior a la de la bipedestación o por un traumatismo menor. Al levantarse, al agacharse, caminando… Impactos que no dañarían al hueso sano2,3,4.

Se considera que es una fractura osteoporótica si se relaciona con la osteoporosis y no con otras etiologías como pueda ser un proceso neoplásico5. Las más comunes son, de más a menos: vértebras, cadera y muñeca (tercio distal del radio y húmero)2.

Su impacto clínico, social y económico es enorme1.

En la práctica el diagnóstico de la osteoporosis supone un desafío. ¿Por qué? Porque no da la cara hasta que hay una primera fractura. Es una patología silente que pasa inadvertida hasta que causa estragos. Por eso está infradiagnosticada4.

Las fracturas vertebrales plantean un reto aún mayor. Aunque son predictoras de nuevas fracturas en cualquier ubicación, muchas son asintomáticas y se terminan hallando de forma casual en radiografías de tórax, abdomen o columna realizadas por otras razones2.

Por eso el objetivo aquí es la detección precoz de los pacientes en riesgo. Para poner medidas preventivas que preserven al máximo el hueso2.

Y, como verás, la densitometría no es el único criterio a tener en cuenta.

Evaluación de los factores de riesgo

Analizar los factores de riesgo de osteoporosis y de fractura por fragilidad es esencial para identificar a estos pacientes y orientar el abordaje diagnóstico, preventivo y terapéutico2.

Entre ellos, se encuentran:

  • Edad. A partir de los 50 desciende la masa ósea de forma gradual. Se estima que el riesgo de fractura aumenta x1,4-1,8 cada 10 años2,6.
  • Sexo. La osteoporosis es más común en mujeres. Más tras la menopausia y en amenorrea prolongada. El déficit estrogénico se asocia a una mayor tasa de pérdida de masa ósea2,6.
  • Raza. Personas de piel blanca tienen x2,5 más probabilidades de sufrir osteoporosis que personas de piel oscura2,6.
  • Antecedentes familiares. La genética determina el 70-80% del pico de masa ósea2. De hecho, mujeres cuyas madres han sufrido fractura de cadera, sobre todo antes de los 80 años, tienen mínimo doble riesgo de sufrir una fractura de cadera6.
  • Sedentarismo. Practicar ejercicio ayuda a conservar la masa ósea y mejora la agilidad entre otros beneficios2,3,6
  • Fracturas osteoporóticas previas. Por ejemplo, una fractura vertebral aumenta x4 el riesgo de sufrir otra y x2 una no vertebral2.
  • Déficit de calcio y vitamina D. El calcio es vital en el desarrollo del hueso. La vitamina D ayuda a su absorción e influye en la salud ósea2,3.
  • Baja masa ósea. El riesgo de fractura se duplica por cada DE menos en el T-Score (ahora repasaremos este concepto)2.
  • Bajo peso, IMC < 20 kg/m2. Asocia pérdida de densidad ósea2.
  • Alcohol. El abuso debilita los huesos y la embriaguez propicia caídas7.
  • Tabaco. Se relaciona con una menor masa ósea2,3,6.

Aparte debe investigarse si hay osteoporosis secundaria a enfermedades (artritis reumatoide, hiperparatiroidismo, diabetes tipo 1, insuficiencia renal, TCAs…) o a tratamientos osteopenizantes (a destacar los glucocorticoides)2,3.

Y condiciones que favorezcan las caídas. Deterioro cognitivo, trastornos de la marcha, benzodiazepinas, obstáculos físicos en el hogar, etc2,4,6

Pruebas complementarias

Se usan varias pruebas para diagnosticar la osteoporosis.

Las principales son:

  • Densitometría ósea. Mide la densidad mineral ósea (DMO) y, sin ser el único, constituye un criterio diagnóstico de referencia. Se realiza sobre todo en columna lumbar y cadera mediante absorciometría dual de rayos X (DEXA)2,4,8.
  • Radiografía. Sirve para reconocer fracturas ya existentes. A partir de cierto nivel de pérdida ósea pueden hallarse signos de osteopenia (ej: hipertransparencia)2,8.
  • Analítica. Permite descartar causas subyacentes de fragilidad ósea y realizar diagnóstico diferencial. Por ejemplo, frente a procesos neoplásicos, osteomalacia e infecciones2,3,4.

Otras pruebas como la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM) o la Trabecular Bone Score (TBS) se usan en casos seleccionados. La RM por ejemplo ayuda a distinguir fracturas recientes de antiguas4,8.

Una de las últimas novedades es la microindentación ósea, que se basa en conocer la resistencia del hueso a quebrarse. Detecta casos en que, aún con una DMO normal, la calidad ósea está deteriorada2.

Paciente a la que van a realizar una densitometría ósea de columna lumbar para valorar su DMO y posible osteoporosis.

Paciente en posición para densitometría de la columna lumbar

Qué criterios definen el diagnóstico de la osteoporosis

Criterio densitométrico

La densitometría es la prueba estándar para diagnosticar la osteoporosis y valorar el riesgo de fractura. También sirve para evaluar la eficacia terapéutica. Mide la DMO del paciente en gramos/cm2 y la compara con el promedio de un grupo de referencia2,4,8.

Hay 2 puntuaciones según con qué grupo de referencia se compare2,4,9:

  • T-Score. Con adultos jóvenes sanos de 20-30 años del mismo sexo. Es la que se utiliza con mayor frecuencia.
  • Z-Score. Con personas de su misma edad, peso, sexo y origen étnico o racial. Se utiliza en mujeres premenopáusicas, hombres menores de 50 años y niños.

Ambas se expresan en forma de número de desviaciones estándar (DE, en inglés SD). Esta es una medida estadística que viene a indicar cuánto se aleja la DMO del paciente de la media de DMO del grupo de referencia2.

La OMS estableció en 1994 el siguiente criterio diagnóstico según la T-Score10:

  • ≥ -1 DE => normal. 
  • Entre -1 y -2,5 DE => osteopenia.
  • ≤ -2,5 DE => osteoporosis. 
  • ≤ -2,5 DE + fractura => osteoporosis establecida.

Tanto la DEXA como los umbrales de la T-Score tienen sus limitaciones. Partimos de la base de que es una prueba que mide cantidad de hueso y no calidad. Es solo cuantitativa. Por tanto, una DMO normal no garantiza ausencia de fracturas6

Siempre se debe cotejar con los factores de riesgo. Y cuando corresponda, también con el resultado de otras pruebas. Lo mismo ocurre con el resto de criterios diagnósticos que vemos a continuación.

Criterio clínico

La existencia de una fractura osteoporótica es el principal criterio clínico para diagnosticar la osteoporosis6.

Deben cumplirse al menos 2 requisitos2,6

  • Es una fractura por fragilidad => desproporción respecto a la intensidad del golpe o traumatismo. No afectaría a un hueso sano.
  • No se debe a otras etiologías => fractura osteoporótica típica: vértebras, cadera (a partir de 70-75 años) y muñeca (fractura de Colles, alrededor de los 60 años). A veces también en extremo proximal del húmero, costillas y pelvis.

Criterio radiológico

La radiografía es la prueba más accesible en AP para detectar fracturas vertebrales, las más comunes en pacientes con osteoporosis6.

El criterio diagnóstico es la deformidad con pérdida de altura superior a 20% en cualquier segmento del cuerpo vertebral (anterior, medio o posterior)2,6,11.

Según la clasificación de Genant2,4,6,12:

  • Grado => 1 (fractura leve, 20-25% pérdida de altura), 2 (moderada, 25-40% de pérdida), 3 (severa, > 40% de pérdida).
  • Morfología => en cuña (pérdida de altura anterior), bicóncava (central) o aplastamiento (todo el cuerpo vertebral).

La localización osteoporótica más habitual es entre D4 y L4, respetando los pedículos y conservando el espacio interdiscal sin desplazarse2,6.

Criterio de laboratorio

La analítica de sangre y orina sirve para descartar posibles osteoporosis secundarias y poder realizar un diagnóstico diferencial2.

Debe incluir hemograma y VSG, función renal y hepática, calcio y fósforo, albúmina, fosfatasa alcalina, TSH, 25(OH)D, proteinograma y calciuria3,4,6.

Sintetizando:

  • Rangos normales => apunta a osteoporosis primaria6.
  • Alteraciones => apunta a otra enfermedad. Por ejemplo, calcemia baja – osteomalacia, fósforo sérico alto – insuficiencia renal2,4.

Respecto a la vitamina D (el sistema endocrino de la vitamina D en realidad), cada vez más estudios señalan lo crucial que es para la salud ósea.

¿Cuál es el nivel adecuado? ¿A quién suplementar? ¿Qué dosis es apropiada?

Si te interesa saber más, mira la ponencia al respecto que hubo en el último Calcifediol Place organizado por Faes Farma.

Cómo diagnosticar la osteoporosis desde Atención Primaria

Repasado lo anterior, veámoslo desde la perspectiva del médico de familia.

La osteoporosis es silente. Por tanto, en Atención Primaria el diagnóstico es oportunista. Aunque el paciente venga por otros motivos, hay que vigilar cualquier señal sugestiva de fragilidad ósea o fractura: factores de riesgo, síntomas, signos o hallazgos radiológicos2

Hay que prestar especial atención a las mujeres posmenopáusicas y varones a partir de 50 años. Personas que a veces incluso vienen de una fractura osteoporótica, pero que no se les ha identificado como tal o ni siquiera se ha planteado la posibilidad1,2.

¿Qué se debe hacer ante la sospecha clínica?

Lo primero realizar una buena anamnesis para revelar todos los factores de riesgo. Los que hemos visto antes, centrándose en los que más fuertemente se relacionan con las fracturas1:

  • Edad > 65 años.
  • IMC < 20 kg/m2.
  • Antecedente personal de fractura por fragilidad.
  • Antecedente familiar de fractura de cadera.
  • Glucocorticoides > 5 mg/día x 3 meses o más.
  • 2 o más caídas al año.

Se debe vigilar estrechamente al paciente con “dolores de espalda”, porque puede indicar fracturas vertebrales. Estas suelen pasar desapercibidas o causar molestias en la zona dorsal media y baja12.

La exploración física debe incluir en general:

  • Cifosis, movilidad, malas posturas y pérdida de altura. Fíjate hasta dónde le llegan los dedos de las manos estando de pie. Si llegan hasta la parte inferior del muslo o la rodilla, sugiere aplastamientos vertebrales2,12.
  • Signos de osteoporosis secundaria. De hepatopatía, de hipertiroidismo, esclerótica azul por una osteogénesis imperfecta, etc2,4.
  • IMC y riesgo de caídas. Agudeza visual y auditiva, equilibrio y marcha, fuerza muscular2,4.

Si hay, revisa bien los informes de radiología. Pueden no referir sospecha de osteoporosis cuando sí podría ser un caso potencialmente diagnosticable12.

Mujer con dolores de espalda que podría cumplir criterios diagnósticos de la osteoporosis.

Una fractura vertebral puede manifestarse como un dolor continuo de baja intensidad. No motiva ir a urgencias, pero sí acudir al MAP

En cuanto a pruebas.

En el último documento de consenso de SEMERGEN, semFYC, SEMG y SEIOMM se recomienda:

  • Densitometría ósea en pacientes ≥ 50 años con fractura previa por fragilidad o > 2 factores de riesgo clínicos, ≥ 65 años con 1 factor de riesgo clínico o FRAX para fractura principal ≥ 5%. Nunca para cribar (no es coste-efectivo)1.
  • Radiografía de columna dorso-lumbar ante una posible fractura vertebral, consumo de corticoides y en mujeres a partir de 65 años con osteopenia1.
  • Estudio analítico básico para descartar causas secundarias. Existen marcadores de remodelado óseo, pero no son útiles en el diagnóstico1,2.

De cara a evaluar y decidir la actitud terapéutica se sugiere utilizar la herramienta FRAX para estimar el riesgo de fractura a 10 años1,5,13. También estratificar el nivel de riesgo en muy alto, alto o moderado según los factores de riesgo clínicos presentes1,14

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Bibliografía

  1. Carbonell-Abella C et al. Recomendaciones SEIOMM – SEMERGEN – semFYC – SEMG para el manejo de los pacientes con osteoporosis/fractura por fragilidad. Atención Primaria. 2026; 58(5):103476. Fuente.
  2. Bastida JC. Guía práctica del manejo de la Osteoporosis y prevención de la fractura por fragilidad en Atención Primaria [Internet]. SEMG; 2017 [consultado 2 junio 2026]. Fuente.
  3. Ebeling P. Osteoporosis. En: Longo DL, editor en jefe. Harrison Principios de Medicina Interna 22ª edición. Digital edition: McGraw-Hill Education; 2025. Capítulo 423. Fuente.
  4. Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Guía SECOT-SEGG de osteoporosis y fractura por fragilidad. 2ª Actualización [Internet]. 2022 [consultado 2 junio 2026]. Fuente.
  5. Gómez Navarro R. Valoración del riesgo de fractura: herramienta FRAX. MGF. 2010;133:708-718. Fuente.
  6. Carbonell C et al. Atención Primaria de Calidad. Guía de Buena Práctica Clínica en osteoporosis. 2º ed. Madrid: International Marketing & Communication; 2008.
  7. MedlinePlus en español. ¿Qué causa la pérdida ósea? [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EEUU) [revisado 20 mayo 2024, consultado 2 junio 2026]. Fuente.
  8. Sociedad Española de Radiología Médica. La radiología es la herramienta principal para objetivar la osteoporosis, monitorizarla y prevenir complicaciones [Internet]. SERAM; 2025 [consultado 2 junio 2026]. Fuente.
  9. MedlinePlus en español. Densitometría ósea [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EEUU) [revisado 8 julio 2024, consultado 2 junio 2026]. Fuente.
  10. World Health Organization. Assessment of fracture risk and its application to screening for postmenopausal osteoporosis. Report of a WHO Study Group. World Health Organ Tech Rep Ser. 1994;843:1-129. Fuente.
  11. Arana E. Diagnóstico radiográfico de pacientes con fracturas por compresión vertebral. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. 2024;68(6): 582-6. Fuente.
  12. Carbonell C, Martínez D. Fractura aplastamiento vertebral por fragilidad. FMC. 2020;27(7):320-8. Fuente.
  13. Schini M et al. An overview of the use of the fracture risk assessment tool (FRAX) in osteoporosis. J Endocrinol Invest. 2024;47(3):501-511. Fuente.
  14. Cancio JM, Carbonell C, Martínez F. Documentos de consulta rápida. 9. Manejo del paciente mayor con fractura osteoporótica, caídas y fragilidad [Internet]. SEMERGEN; 2025 [consultado 2 junio 2026]. Fuente.

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